Dolor progresivo
El dolor puede volverse constante, pulsátil y dificultar sentarse o caminar.
Dolor progresivo, inflamación o fiebre pueden corresponder a un absceso. El tratamiento oportuno reduce el riesgo de extensión de la infección.

Un absceso anorrectal es una cavidad infectada con pus alrededor del canal anal o recto. Puede presentarse como dolor constante y progresivo, inflamación, sensibilidad y, en algunos casos, fiebre o malestar.
Los abscesos superficiales pueden ser evidentes en la exploración. Los profundos pueden causar dolor importante sin una gran masa visible.
El tratamiento principal del absceso anorrectal agudo es el drenaje de la colección. Retrasarlo puede permitir que la infección se extienda. Los antibióticos se añaden en situaciones seleccionadas, pero no sustituyen el drenaje de una colección accesible.
El dolor puede volverse constante, pulsátil y dificultar sentarse o caminar.
Puede existir aumento de volumen, enrojecimiento y calor local, aunque no siempre es visible.
Sugiere una respuesta sistémica y requiere valoración pronta.
Se controla la evolución, el dolor y la cicatrización. Si persisten secreción, episodios de inflamación o reaparece un absceso, se debe valorar la posibilidad de una fístula anal.
Un absceso puede empeorar aunque al inicio no haya fiebre. La valoración temprana ayuda a definir si existe una colección que requiera drenaje.
Los abscesos anorrectales agudos suelen requerir drenaje oportuno. La decisión y el lugar donde se realiza dependen de profundidad, extensión y estado general.
En un absceso formado, los antibióticos por sí solos generalmente no sustituyen el drenaje. Se usan de forma selectiva, por ejemplo con celulitis, signos sistémicos o inmunosupresión.
Sí. Algunas personas desarrollan un trayecto fistuloso después de un absceso; la persistencia o recurrencia de secreción e inflamación puede orientarlo.

Cirujano General y Digestivo, con enfoque en coloproctología y cirugía mínimamente invasiva.
La consulta busca identificar la causa del síntoma antes de indicar un procedimiento. El tratamiento se adapta al diagnóstico, la intensidad de los síntomas, el grado de enfermedad y las preferencias del paciente.
La información de esta página es educativa y no sustituye una valoración médica.